06/16 2009

QUINCE

·15·

Veinticinco invitados,
seis operarios de raiz de la plataforma,
su komandante Kodo y Míguelgrau,
un ronsoco enano delicia de cuanta reunión social se organizara en la isla.

Treintaitres seres vivos en total.

En Isla Chao, todo lo demás era inerte.

El grupo se completó poco antes del mediodía.

El menú? Papas a la huancaína y seco de paiche con camotes.

La homenajeada, sentada convenientemente al lado de Kodo,
se levantó de su asiento y llamó la atención de todos los comensales
logrando un silencio inmediato y total.

A Eta Corona le seguía sorprendiendo su poder,
todos se callaban.
Ella quería llorar.